Orígenes

El origen de nuestro actual Colegio Diocesano San Juan Bautista es el fruto de un cúmulo de personas y circunstancias que hicieron que progresivamente, y mediante la acción del Espíritu Santo y su entrega y esfuerzo personal, se llegase al momento en el que nos encontramos. Nuestros predecesores nos trasmitieron que la labor en un Colegio no es una realidad estática, sino que todos y cada uno de los que formamos la Comunidad Educativa tenemos el deber de ir haciendo que vaya creciendo cada vez más.
Podemos comenzar diciendo que nuestro actual Colegio tiene su germen en dos fases claramente marcadas, aunque en realidad ha sido el trabajo diario y de constante superación, a pesar de las dificultades, lo que le dio continuidad a todo el proyecto. Fases  siempre ligadas a la Parroquia de San Juan Bautista y a los sacerdotes que en ella se encontraban.  Podemos situar la primera fase cuando en 1967 la Parroquia de San Juan Bautista celebró sus bodas de oro, al haber sido ésta erigida en 1917. Para celebrar tan importante efeméride se pensó en hacer diversas obras, que quedaron plasmadas en la hoja parroquial de principios de dicho año:
“Pensamos ante todo, realizar lo más decorosamente posible la fachada de la Iglesia, con sencillez y elegancia. Seguidamente construir dos pabellones que enmarcarían la fachada del templo. Uno de ellos se dedicará al Hogar-Salón de los muchachos, y en un piso, de momento las Escuelas Parroquiales de tres aulas. En el segundo pabellón, se podrían instalar el archivo y el despacho parroquial, además de la Biblioteca y diversos salones…”
Se iniciaron los cooperadores parroquiales, se recaudaron fondos de lotería y donativos. Al año siguiente se inauguraban las obras y clausuraba solemnemente la celebración del cincuentenario.
En agosto de 1968 se aprobó la creación  de nuestras escuelas parroquiales que D.m comenzarán el próximo curso.
En 1970, 2 de mayo, D. Pablo Barrachina inaugura los locales, escuelas y salón de actos anejos a la Parroquia. El periódico Información del 3 de Mayo de 1970 recogía palabras del Sr. Obispo. “Así como esta hermosa realización ha sido obra del esfuerzo común todos, debe de continuar siendo estímulo constante de unidad”.
La segunda fase, que anteriormente hemos citado, podemos situarla cuando en 1979 se celebró el 30 aniversario de la inauguración del templo, por segunda vez (ya que  la parroquia fue totalmente destruida en la guerra Civil Española y 4 de septiembre de 1944 se colocó por segunda vez de la primera piedra. El 12 de junio de 1949, domingo de la Santísima Trinidad, D. José García Goldara, inauguró  la nueva parroquia). Para celebrar tal efeméride se pensó en construir un nuevo Colegio, debido al rápido crecimiento de las escuelas parroquiales, por la confianza que las familias depositaron en nosotros. Así surgió el centro en el que hoy nos encontramos. En un principio, ocupado por dos líneas educativas de la antigua E.G.B; hoy, reconvertido en una línea educativa que cubre las etapas de Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria, de los 3 a los 16 años.
Esa pequeña semilla pronto se convirtió en un árbol frondoso, y el 15 de septiembre de 1980 comenzaban las clases en el  Nuevo Centro Escolar con 16 unidades y 2 de preescolar.
D. Liberato, párroco de San Juan Bautista, nos cuenta como se produjo tal milagro:
“Lo prometido se cumplió puntualmente. El Nuevo Colegio es una gozosa y alegre realidad. Ahí está y quedará al servicio de todas las familias del Barrio, sin discriminaciones ni partidismos, que deseen para sus hijos un proyecto de hombre según el Evangelio, según Cristo.”
El Sr. Obispo D. Pablo Barrachina bendijo las nuevas instalaciones el 29 de septiembre, y a continuación se ofició una misa concelebrada.
“El presupuesto calculado años atrás en 11 millones ha rebasado los treinta. ¿Locura?, ¿Mucha fe?, ¿Mucho amor…? Todo ello, ni ha sido obra de la magia, ni de milagritos, ni de ayudas oficiales. Es sólo el fruto de la fe, del amor real a la Iglesia de quienes consecuentes a través del desinteresado servicio a la Parroquia, comunidad viva de fe y caridad operativa,  se comprometen con el mundo de hoy y sus exigencias, sintiéndose Iglesia. Este es el único milagro.
Es la Obra más grande que la Parroquia ha realizado, la de mayor alcance social; y apostólicamente, de la que más fruto cabe esperar, supuesta la incondicional colaboración de profesores y padres para que se cuaje la formación integral, que es en definitiva la única razón que justifica el esfuerzo realizado”.
Tras la bendición y en representación de los alumnos, el joven de 8º de E.G.B, Jorge Torres Marchante, pronunció también unas palabras de las que destacamos:
“…la puesta en funcionamiento de unas instalaciones que deseábamos todos. Unas nuevas aulas espaciosas, ventiladas, tal como las imaginábamos en nuestras mentes. Quedan atrás tantos años de lucha, de un constante deseo de superación, por que aquellas clases que empezaron siendo la ilusión y la esperanza de D. Fernando, se convirtieron en esta realidad de hoy…A todos los que han colaborado a este sueño se haga realidad, los alumnos del Colegio les decimos que su esfuerzo no será en vano; que pondremos todo nuestro empeño en que sus ilusiones se vean realizadas en nosotros; que esperamos no defraudaros nunca”.
En mayo de 2009 se celebró en el Colegio los 40 años.
Como hemos visto nuestro centro tiene como origen el proyecto creado por los Rvdos. D. Liberato Rovira y D. Fernando Magro. Su esfuerzo e ilusión hicieron germinar las Escuelas Parroquiales San Juan Bautista. Sus comienzos no fueron fáciles pero el trabajo y la voluntad de servicio a nuestra comunidad, por parte de aquellos que nos acompañaron en los inicios, hizo que poco a poco nos abriésemos camino dentro del campo educativo.
Durante todo este tiempo hemos mantenido nuestro compromiso y servicio a las familias, trabajando por mostrarles nuestro carácter propio.
En la actualidad, como parte de la Parroquia San Juan Bautista, nos encontramos fuertemente arraigados en el distrito de Benalúa, barrio emblemático de la ciudad de Alicante.
Nuestro claustro de profesores forma un equipo comprometido en su labor docente. Tenemos el privilegio de contar entre nosotros con algunas de las personas que iniciaron este proyecto. Ellos han transmitido a los más jóvenes el amor y la entrega a esta profesión, ellos son el ejemplo del estilo propio de nuestro colegio.
Nuestro trabajo, es una educación basada en la formación integral de toda la persona (intelectual, corporal, afectiva y espiritual), realizando un seguimiento personal para desarrollar armónicamente todas las dimensiones del alumno.
Descubriendo al alumno su vocación de servicio a la sociedad; posibilitando el diálogo y la comunicación en y con la familia; valorando el estudio como trabajo, medio de realización personal y de servicio a los demás; conociendo y colaborando con los problemas de hoy, de una manera eficaz en campañas y ayudas concretas, y ayudándole a descubrir su vocación con Dios nuestro Señor.
Dando un clima familiar, donde todos tenemos nuestra tarea y donde cada alumno es tratado personalmente, marcando su propio camino; desarrollando en la vida de cada día los valores y las normas para una convivencia familiar y social.
Nuestra labor se llena de sentido al anunciar el Evangelio, ayudando a los alumnos y a las familias al encuentro personal con Jesús.
Todo ello supone lo que las familias de nuestro centro buscan para complementar la educación de sus hijos. Cada vez son más las familias que cada año se interesan y depositan su confianza en nuestra tarea, la educación cristiana. Lo cual nos permite seguir creciendo día a día.
El fruto de nuestro trabajo, compartido con las familias, son nuestros alumnos. El conseguir lo mejor de ellos es lo que le da sentido a nuestra tarea.

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